No ha sido un año fácil para Parrot. El fabricante de drones se vio obligado a despedir a 290 empleados después de que sus ventas bajaran considerablemente, y lo cierto es que su línea de drones no ha conseguido retomar el buen camino de la rentabilidad. Pero eso no ha impedido a la marca a buscar nuevas ideas, como aquellas enfocadas al sector profesional, donde los nuevos Bebop-Pro Thermal y Bluegrass parecen buscar su sitio. El primero de ellos es un drone con cámara térmica integrada que pretende ayudar a bomberos y servicios de rescate para identificar fuentes de calor, ya sea en un incendio o para identificar a personas atrapadas bajo unos escombros. Cuenta con un control remoto incluido que permitirá al operario tomar el control a largas distancias para evitar estar frente al peligro.

Los nuevos drones

El Bluegrass por su parte está pensado para su uso en la agricultura. Incluye un sensor multiespectral y un software de planificación de vuelo que permitirá a los granjeros monitorizar los terrenos sin necesidad de enviar a ninguna persona al campo. Según Parrot, un único dron es capaz de cubrir 30 hectáreas con una única carga, y sí, también incluye un controlador para largas distancias.

Parrot no ha hablado de precios por ahora, aunque podrás esperar que el precio no sea parecido al de los modelos comerciales para uso recreativo. Se trata de una jugada muy inteligente por parte de Parrot, ya que por ahora no hay demasiada competencia en este sector, y el uso y necesidad de este tipo de drones tiene mayor justificación que la que podría tener uno de uso personal (que son casi por capricho).

Fuente engadget.es

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